Julián Calero, el entrenador del Real Oviedo, ha definido los principios del proyecto azul tras un viaje clave a México. El técnico se reunió en Pachuca con Jesús Martínez, presidente del Grupo Pachuca, para alinear la filosofía del club de cara a la temporada 2026/27 en Segunda División, donde el equipo ocupa actualmente la 14ª posición con 4 puntos.
¿Qué buscaba Calero en su visita a México?
El objetivo principal del viaje era establecer las bases del proyecto deportivo del Real Oviedo. Calero, que se encuentra en Pachuca, ha aprovechado para conocer de primera mano el modelo de trabajo del grupo propietario del club. El entrenador calificó la experiencia como "muy enriquecedora" tanto a nivel profesional como personal. "Me he llevado una sorpresa muy positiva con la organización y con todo lo que significa el proyecto universitario", afirmó Calero, quien destacó el cuidado extremo en el desarrollo de jóvenes futbolistas.
Estas conversaciones confirmaron la alineación entre la visión futbolística del técnico y la del grupo. Calero reveló que hubo contactos previos hace unas semanas y que, pese a tener otras opciones incluso de Primera División, eligió Oviedo por la posibilidad de construir algo sólido a largo plazo. El contacto directo con Jesús Martínez reforzó su convicción sobre el compromiso existente.
¿Cuáles son los pilares del nuevo Oviedo?
El entrenador fue claro al señalar los valores fundamentales. La unidad dentro del club se presenta como un pilar no negociable. "Todos debemos remar en la misma dirección, porque si no, nos debilitamos", explicó Calero. Insistió en que hay más cosas que unen que las que separan y que deben aprovechar esa base para crecer.
Junto a la unidad, el trabajo diario y la humildad completan la tríada esencial. Calero subrayó que el futuro se construye desde el presente, con una vista realista de las exigencias inmediatas. El fútbol, recordó, obliga a vivir el corto plazo. El foco actual está en reajustar y reconstruir un equipo competitivo, un proceso en el que la plantilla aún está en fase de configuración, con bajas importantes como Chris Ramos, Ilyas Chaira y Carlos Fernández, detalladas en nuestra página de lesiones.
¿Qué tipo de equipo quiere construir el técnico?
Calero apuesta por un equipo equilibrado y con carácter. Su prioridad es contar con la materia prima adecuada (los jugadores) y dotarla de una estructura sólida. Busca un conjunto competitivo capaz de dominar todas las fases del juego: que ataque bien, defienda bien y sepa reaccionar en cada momento del partido. El orden y el compromiso son exigencias básicas en su planteamiento.
Este proceso de construcción se desarrolla mientras el equipo busca su ritmo en la competición. Con un balance de un gol a favor y uno en contra tras tres jornadas, el objetivo es mejorar la efectividad. El próximo reto es un desplazamiento a Valladolid el 13 de septiembre, un partido clave contra un rival que también lucha por despegar, como se ve en la clasificación.
¿Qué papel juegan la afición y la historia del club?
El entrenador no olvidó dirigirse a la hinchada azul, a la que agradeció su apoyo incondicional. Calero reconoció que el Real Oviedo ha superado momentos difíciles gracias a su gente y que la afición se encuentra en cualquier lugar. Expresó el deseo de que los seguidores se sientan orgullosos de un equipo que lucha y representa los valores del club.
"Todos sabemos dónde merece estar el Real Oviedo por historia y por grandeza, pero en el fútbol las palabras son sencillas y los hechos son los que cuentan", sentenció el técnico. Prefiere hablar de trabajo y de construir una base sólida, consciente de que la Segunda División es una categoría tremendamente exigente. El equipo, que se encuentra a cuatro puntos del líder Leganés, intentará dar lo máximo sin renunciar a nada. La hoja de ruta está marcada y el primer examen será en el José Zorrilla, como parte de un calendario de partidos que definirá el inicio de temporada.
