Real Oviedo está marcando la diferencia este verano en el mercado de fichajes de Segunda División. El club asturiano, con Julián Calero al frente, ha cerrado incorporaciones de alto nivel como Pablo Sáenz (Granada), Jacobo (Córdoba), Youness (Ceuta), Juan Cruz (Osasuna), Carlos Fernández (Real Sociedad) y Villahermosa (Andorra), consolidando una plantilla con aroma a Primera División.
El conjunto carbayón no deja nada al azar. Con recursos económicos, apoyo de LaLiga tras el descenso y una afición entregada, el equipo construye un grupo competitivo. Calero, a sus 55 años, aprovecha herramientas como nunca antes en su carrera para buscar el ascenso.
El entrenador asturiano destaca por su orden táctico, disciplina y capacidad para aprovechar los errores rivales. Sus equipos son difíciles de batir, convierten cada fallo ajeno en oportunidad y mantienen un nivel constante, clave para la lucha por el ascenso.
La entidad asturiana asume el rol de favorita con argumentos sólidos: presupuesto, plantilla experimentada y un modelo de juego reconocible. La determinación del club y su ambición de volver a Primera División lo sitúan como uno de los equipos a seguir esta temporada en Segunda.
