¿Qué ha ocurrido?

Real Oviedo ha oficializado este lunes la venta definitiva de Oier Luengo al Burgos CF. El central vasco, que llegó al club en el verano de 2022, deja la plantilla sin un sustituto inmediato, obligando a la dirección deportiva a iniciar la búsqueda de un defensa de garantías para seguir peleando el ascenso.

¿Por qué es importante para el proyecto del club?

La defensa fue la piedra angular del ascenso conseguido hace dos temporadas. David Costas y Dani Calvo siguen como pilares, pero la ausencia de Luengo crea una vulnerabilidad, sobre todo si alguna lesión afecta a los titulares. El nuevo director deportivo, David Fernández, ha autorizado la salida pese a no tener ya un reemplazo, confiando en el dinero ahorrado para financiar la contratación.

¿Quiénes pueden cubrir la vacante?

El plantel cuenta con dos jóvenes del filial, Marco Esteban y Diego Espinosa, que entrenan con el primer equipo desde el inicio de la pretemporada. Ambos podrían ganar minutos, pero la dirección ha señalado que el objetivo es fichar a un central con experiencia en Segunda o Primera para evitar depender exclusivamente de la cantera.

¿Qué sigue para la dirección deportiva?

Según el comunicado oficial, el traspaso no incluye una cifra pública, aunque se espera que el ingreso se destine a una nueva incorporación antes del cierre del mercado en agosto. Real Oviedo mantendrá la vigilancia en el mercado español e internacional, priorizando perfiles que ofrezcan solidez defensiva y capacidad de liderazgo, cualidades que Luengo mostró al portar el brazalete de capitán durante la campaña de ascenso.

¿Cuál es el panorama a corto plazo?

Con la salida confirmada el 9 de julio de 2026, el club ya ha programado reuniones con varios agentes. La presión aumenta, pues la temporada 2026‑27 arranca en agosto y la defensa necesita estabilidad para competir en la lucha por los puestos de playoff. La afición espera ver pronto a un nuevo zaguero que mantenga la ambición de volver a Primera División.